ENTENDIENDO EL CÁNCER DE MAMA
Según La Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society) el cáncer de mama se origina cuando las células en el seno comienzan a crecer en forma descontrolada. Estas células normalmente forman un tumor que a menudo se puede observar en una mamografía o se puede palpar como una protuberancia (masa o bulto). El tumor es maligno (cáncer) si las células crecen invadiendo los tejidos cercanos o propagándose (metástasis) en áreas distantes del cuerpo. El cáncer de seno ocurre casi exclusivamente en las mujeres, pero los hombres también lo pueden padecer.
RECOMENDACIONES A SEGUIR
Es importante que toda mujer preste atención a los signos iniciales, porque el
cáncer de mama no presenta síntomas.
- Autoexamen mensual de seno
A partir de los 20 años, toda mujer debe examinar sus senos una vez al mes 7-10 días después de terminar su período, cuando los senos no están sensibles ni hinchados. Si usted ya no menstrúa o tiene ciclos irregulares, examine sus senos igualmente una vez al mes, escoja una fecha fácil de memorizar. - Examen Clínico
La Sociedad Americana contra el Cáncer (American Cancer Society)
también recomienda que: “Entre los 20 y 40 años las mujeres deberían
tener un examen clínico del seno cada 3 años y después de los 40 años
un examen anual, realizado por un profesional de la salud”. Si se tiene
menos de 30 años, es posible que el médico recomiende un Ultrasonido Mamario antes de una Mamografía, para evaluar una anormalidad mamaria o como prevención. - La Mamografía
Es el método diagnóstico más preciso para detectar un cáncer de mama y a partir de los 40 años es recomendable realizarla de forma anual.

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Frente al espejo, observe sus senos con los brazos a los lados. Después levante los brazos en alto sobre la cabeza: observe si hay cambios en el contorno de los senos, aumento de volumen, hoyuelos en la piel o cambios en la areola y pezón.
Acostada hacia arriba, ponga una almohada bajo su hombro derecho, coloque su mano detrás de la cabeza para distribuir el tejido mamario; con su mano izquierda y los dedos presione suavemente haciendo pequeños movimientos circulares. Repita la maniobra con el lado opuesto.
Al bañarse, las manos se deslizan más fácilmente sobre la piel húmeda y el jabón. Mueva suavemente las yemas de los dedos sobre cada parte del seno. Use la mano derecha para examinar el seno izquierdo y viceversa. Observe si existe cualquier abultamiento, protuberancia o dureza.
Presione el pezón de cada seno suavemente entre los dedos, cualquier secreción clara, blanquecina o sanguinolenta, indíquela a su médico.

